[ENTREVISTA] @somospatagonia Buscan plantar un millón de árboles nativos.

Entrevista en Circuito Alternativo 27 de mayo 2013

Los recursos naturales y la protección del medio ambiente son algunos de los grandes problemas a solucionar por nuestra sociedad. En esta era de la información, tenemos nuevas formas de generar iniciativas que nos permitan vivir en un mejor mundo. Denise Peró es la Coordinadora General de Reforestemos la Patagonia, una iniciativa ciudadana que busca, como dice su nombre, salvar a la Patagonia de la deforestación. Nos interesa saber los detalles de esta iniciativa, las cuales les presentamos en la siguiente entrevista:

¿Qué hacen en Reforestemos la Patagonia?
Reforestemos Patagonia es una campaña público-privado, sin fines de lucro, que busca plantar un millón de árboles nativos (lengas, coihues y ñirres) en parques y reservas nacionales de Aysén y Magallanes.

En asociación con la Fundación Imagen de Chile, la Subsecretaría de Turismo, Conaf, Patagonia Sur -institución responsable de la logística e implementación en terreno de esta campaña-, esta es la campaña de reforestación nativa más ambiciosa en la historia de Chile. Nuestro propósito es hacer de ésta una cruzada mundial, una iniciativa única que reúna las diferentes culturas, latitudes y razas tras un objetivo único como es el reforestar uno de los pulmones más importantes de la tierra y uno de los principales destinos turísticos de Chile.

Las áreas que hemos identificado para esto son los parques nacionales Torres del Paine y Laguna San Rafael, y las reservas nacionales Lago Carlota y Cerro Castillo. Las especies a plantar son la lenga (Nothofagus Pumilio), el coigüe (Nothofagus Betuloides) y el ñirre (Nothofagus Antarctica).
Para lograr esto hemos desarrollado una innovadora plataforma que asemeja un bosque virtual, a través de la cual cualquier persona puede plantar virtualmente un árbol, asociándolo a su nombre, dejando un mensaje y recibiendo las coordenadas de donde será plantado y un link geo-referenciado a Google Maps con su ubicación en el mapa.

¿Ustedes le piden ayuda al Estado?
Nosotros plantamos en parques y reservas nacionales que son propiedad de todos los chilenos, por lo tanto trabajamos de la mano con Conaf. Esta institución es la encargada de definir y proteger las áreas silvestres protegidas y por ende son ellos quienes deben autorizar el ingreso e intervención de estas áreas. Ellos son nuestra contraparte y además los encargados de velar porque las plantas crezcan sanas y libres de riesgos producto de la intervención del hombre.

¿Cuál es la filosofía tras Reforestemos la Patagonia?
Creemos que el cuidado de nuestros recursos naturales es fundamental para avanzar hacia una sociedad más sustentable y en armonía con la naturaleza, y nuestro objetivo es ayudar a crear conciencia sobre ello.
Somos firmes creyentes en que las personas “no cuidan lo que no quieren, y no quieren lo que no conocen”, por lo que nos hemos puesto la tarea de esparcir nuestro mensaje lo más posible y desarrollar un programa educativo con el cual podamos trabajar con niños y jóvenes en los colegios. Debemos ser capaces de generar conciencia sobre la importancia del cuidado del medioambiente en las generaciones que vienen para poder proteger y conservar nuestro patrimonio natural.

¿Creen que campañas como las de ustedes deben ser parte de los programas presidenciales? ¿Los han contactado?
Lo nuestro es una iniciativa que nace desde la sociedad civil y la ejecutamos de la mano con los organismos del Estado, independiente de quién esté de turno, ya que nuestra visión contempla la recuperación de parques y reservas nacionales que son áreas de propiedad fiscal y administradas por el Estado.
Creemos que nuestra causa está planteada de la manera correcta: desde la ciudadanía. Somos una campaña sin tinte político, con una convocatoria amplia donde no se discrimina a nadie y donde todos están invitados a hacerse parte. Esto nos ha dado buenos resultados y prueba de ello es que a la fecha llevamos aportes por más de 200.000 árboles, de más de 35 países distintos y ¡eso que recién tenemos un año de vida!

Ante la discusión del cambio de Constitución ¿Creen que la protección de lugares como la Patagonia deben tener una nueva categoría Constitucional?
Nosotros trabajamos en parques y reservas nacionales, áreas que son patrimonio de todos los chilenos y protegidas por ley, lo que garantiza que nuestra labor será conservada de por vida. A nosotros nos interesan muchos los temas patrimoniales y de conservación de la Patagonia, y creemos que es un tema que está avanzado en nuestro país.

David Leal Olivares

@davidlealo

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[ENTREVISTA] @GiorgioJackson “Hasta ahora, financio la campaña con un crédito de consumo…”.

Entrevista a Giorgio Jackson mayo 2013

Giorgio Jackson, es un candidato que aparece mucho en la prensa, pero no tiene un lugar seguro en la papeleta de final de año. Las elecciones están a la vuelta de la esquina y le queda la difícil misión de hacer dos campañas: juntar las firmas para inscribir su candidatura y la elección para ganar con las reglas del sistema binominal. Tuvimos la oportunidad de preguntarle sobre algunos temas, nuestro interés era comprender su visión más allá de la contingencia, entender las ideas tras un joven con posibilidades de ser Diputado. A continuación les presentamos la entrevista.
¿Cuál es la función de un Diputado en la actualidad? ¿Cuál debería ser en una nueva Constitución?
Hoy un diputado tiene el rol de representar, fiscalizar y co-legislar. El problema está en que con el Sistema Binominal no representa mucho y con el régimen presidencialista y las bi-cameralidad de nuestro Congreso, tampoco puede ejercer la misma influencia al co-legislar. Esos 2 ámbitos yo esperaría que mejoraran en una nueva Constitución.
¿Cuáles deben ser los puntos a cambiar en la Constitución?
Creo que lo principal es dotar de una Consitución que no le ponga candados a la deliberación colectiva, o sea eliminar el sistema binominal, los quórums supramayoritarios y las competencias del Tribunal Constitucional para preservar las ideas vertidas cuando se escribió la Constitución.
Luego de eso, creo que la deliberación colectiva nos dará la respuesta, pero en lo personal, esperaría que rediscutiéramos el rol subsidiario del Estado y me gustaría que definiéramos uno activo y garante. En cuanto al funcionamiento de la democracia, desde Revolución Democrática hemos planteado transitar de una democracia liberal representativa a una democracia participativa.
¿Existen presiones para bajar tu campaña?
Han existido presiones desde el comienzo para que nos cambiemos de distrito, para que aceptemos ciegamente la nominación de un presidenciable antes de conocer su programa, pero no, no han existido presiones para bajarnos, a diferencia de lo que les pasó a Carlos Zanzi en Providencia y a Francisco Letelier en Talca.
¿Creen que tienen posibilidades de ganar? ¿Por qué?
Creemos que -a pesar de que se vea complicado- es muy posible ganar, ya que la ciudadanía ya no responde a los lineamientos de los partidos y ve en los idearios que en conjunto levantamos desde el movimiento estudiantil y los movimientos sociales, una hoja de ruta -con matices y diversidad por supuesto- de lo que debería ser el Chile de los próximos 20 – 30 años.
Muchas veces los candidatos a Diputado hacen campaña prometiendo cosas que son parte de las funciones de un alcalde ¿Cómo asumen ese desafío? ¿Deben marcar una diferencia con los partidos tradicionales desde la campaña?
Precisamente nos pusimos el desafío de que la campaña también sirviera como herramienta de formación ciudadana o educación cívica, ya que son muchos quienes -a través de prácticas clientelares y ofertones- promueven la desinformación. Hay que informar correctamente cuáles son nuestras atribuciones y pedirle a las vecinas y vecinos de Santiago que nos fiscalicen si salimos electos.
¿Cómo financian la campaña?
Hasta ahora, con un crédito de consumo que solicité y con ayudas familiares y de personas muy cercanas, pero el gasto ha sido muy bajo aún. Para el proceso que viene hemos tomado la decisión de generar una política de financiamiento muy estricta y transparente. No aceptaremos donaciones de personas jurídicas (empresas o partidos), sino sólo de personas naturales que deseen hacer pública su donación. La idea es que, en vez de acudir a alguien que nos done mucha plata, recuramos a mucha gente que nos pueda donar montos razonables y así ir sumando grano a grano.

David Leal Olivares

@davidlealo

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[ENTREVISTA] @LasVocesdelos80 un libro que exigía un Concierto.

Entrevista Circuito Alternativo 15 de mayo 2013

Muchos piensan que los libros deben competir con los otros medios. Por ejemplo, la televisión aparece como la enemiga número uno de la lectura, monopolizando extrañamente las posibilidades de diversión a nivel mediático. Los textos, entonces, quedan en la desventajosa posición de identificarse con las cosas no divertidas, muy lejanas a un buen Concierto y un panorama atractivo para una persona no muy estudiosa.
Las Voces de los ’80 (RIL Editores, 2012) es un investigación de Emiliano Aguayo, prácticamente una continuación del trabajo realizado en Maldito Sudaca, conversaciones con Jorge González, del mismo autor. Este es un libro sobre la relación entre las Universidades (principalmente la Facultad de Arte de la Universidad de Chile) y el Movimiento pop-rock de los ’80 que tienen como máximos representantes a Los Prisioneros, Aparato Raro, La Ley, etc. Donde a partir de entrevistas realizadas a los protagonistas de estos legendarios grupos, poder analizar la naturaleza misma del Movimiento musical de la última década de la Dictadura. Desmintiendo algunos mitos, permitiendo una mejor comprensión de la historia reciente de nuestra cultura popular.
El libro, medio en eterna competencia con otras formas de entretención y comunicación, en este momento también es creador de un nuevo concierto que se suma a la amplia gama de recitales de primer nivel que ya nos estamos acostumbrando ver en nuestro país. La diversión nace entonces gracias a un texto, del cual recuperamos la opinión de su autor.

lasvocesdelos80
Foto y montaje de Ana María Salgado Vargas @ana_sicaliptica
¿Por qué Banda Metro termina siendo tan desconocida aunque tiene una importancia indudable en el origen del movimiento pop-rock de los ’80 en Chile?

Lo dice por ahí Fabio Salas, quien supone que la edad de estos músicos atenta contra su inclusión en el movimiento pop-rock naciente.
Lo otro que muchos indican es que era una banda más de televisión que de giras, por lo que no se suben al carro de las demás bandas, cuando el movimiento explota, pero a la vez, ya no estaban reunidos cuando sucede eso.
De todas maneras, los motivos no son musicales, pues quienes los vieron en vivo dicen que su show era de muy buen nivel, tanto en estética como en lo musical. Es más, para muchos músicos de esos días son un referente.

Hay muchas bandas de Santiago y del sur (especialmente Concepción y Valdivia), pero parece que no existen en la zona norte del país ¿Hay un tema con las universidades al norte de Santiago?

No lo sé, no profundicé en ello, porque hice una lista de bandas que quería entrevistar. Es decir, mi prioridad fue tener a las bandas clave, a las más recordadas o fundamentales. Y luego me metí en sus historias.
Es decir, no hice un mapa de Chile antes.
No sé por qué no hay bandas de Punta Arenas o de Iquique. Deben ser las mismas razones de porque hoy tampoco las hay. Quizás ese análisis debiera ser otra investigación, pues escapó a mis intereses al momento de hacer “Las Voces de los ‘80”.
Hay un dicho que dice que Santiago es Chile. Algo así como que hoy México es Sudamérica.
De todas maneras, en cuanto a las universidades, sí, de las de Santiago, especialmente la Escuela de Música y Sonido de la Chile aporta varios protagonistas a esta escena. No olvidemos, además, la Católica, Vipro y el CEMP, Centro de Estudios de Música Popular. Y claro, en regiones, el Conservatorio de Viña, la U de Concepción y la de Valdivia.

¿Por qué murió el movimiento? ¿Cuál es el papel de las radios? ¿Crees que la televisión ayudó al movimiento?

Primero, la televisión siempre ayuda, es enorme su llegada, aún hoy, cuando hay un promedio de 100 canales en nuestros televisores, pero seguimos viendo los canales nuestros, los que también están en tv abierta.
Las radios ayudan bastante, también, porque son los primeros en atreverse a programar música en español, comenzando por la música argentina que llegaba esos días. A parecer, cuando comienzan a programar a los del otro lado de la cordillera, se dan cuenta que en español no sonaba tan mal el pop-rock.
¿Y por qué muere? Hay varias teorías: 1.- Porque se les acaban las ideas. 2.- Porque la música no les da para vivir y se dedican a otras cosas. 3.- Porque dejan de hacer música. Porque entra la payola a las radios y ya no sólo se programa lo que le gusta al programador, sino los temas por los cuales los sellos pagan. 4.- Algunos, incluso, se atreven a indicar que nunca desapareció, es decir que los músicos siguieron haciendo música y discos, sólo que los medios de comunicación le dieron menor difusión. Elija usted su alternativa.

En nombre de Carlos Fonseca es nombrado en varias entrevistas ¿Cuál es su papel histórico en la creación de este movimiento pop-rock de los ’80 en Chile?

Es muy importante. En el libro comparo lo que pasa acá con la película Twenty four hours party, donde el protagonista Tony Wilson es parte importante del nacimientos de algunas bandas, sino de un movimiento. Entonces, para mí, Fonseca es él.
Él es parte cerebral del inicio de este movimiento porque incita a muchas bandas a componer, les muestra música, le habla de lo que suena afuera, les entrega espacio para ensayar, los graba, los representa.
No sólo es el manager histórico del primer proyecto importante de Jorge González, sino que de varias más.

Existe otro representante, de apellido Mackenna ¿Es un manager prodictadura? En el libro cuentan el dato inédito que ocupó a Engrupo para potenciar a Cinema en el camino al Festival de Viña ¿Qué hay de cierto en eso?

Sí, esas son anécdotas sabrosas del libro. No sé si Mackenna era prodictadura. Es más, en el documental de Eduardo Bertrán sobre los ’80 el mismo manager dice “Y ahí gritábamos que se vaya Pinochet” o algo así. Eso sí, Bertrán mismo dice allí: “Sí, claro, Mackenna gritando contra Pinochet”, en tono irónico.

Crees que se trató de identificar al pop con la derecha y al rock con la izquierda.

No creo. La mayoría de los jóvenes que hicieron esta música, de seguro votaron No. Ellos hicieron la música post Pinochet y con Pinochet ahí, eso fue todo, pero no vivían en una burbuja como dice el prejuicio, sino que no les cargaba el país en el que vivían y donde tenían que vestir de gris, entonces se vistieron de colores y tomaron lo que les pertenecía.

¿Por qué crees que existe esa imagen de músicos autodidactas si una parte importante tiene estudios universitarios (completos e incompletos)?

No sé, porque de alguna manera los periodistas no le dieron nunca mucha importancia a este cruce académico. Ni los músicos tampoco lo hicieron para andar imponiéndolo. Es raro, pero como que el prejuicio acá cubrió todo. Lo digo en el libro, que parece que los años de dictadura nublaron tanto algunos procesos sociales que dejaron a varios sólo en nivel de anécdota.
Bueno, para eso es este libro, porque por eso no uno más sobre los ’80, sino uno que siempre intentó ser fundamental en esta historia.

Muchas veces se piensa que desde la precariedad nacen las más grandes obras, eso tiene mucho de cliché. Pero en el caso de los músicos de los ’80 aunque muchos tenían educación formal esta era en su mayoría en música clásica. ¿Crees que ahí se cumple lo de autodidactas o es solamente un cliché?

Lo autodidacta viene de la precariedad del país. Estábamos en dictadura, había no sólo carabineros en las calles, sino militares. Había toque de queda, por lo que no existía la vida nocturna de hoy. Existía apagón cultural casi por decreto, pues había mucha censura. No había escena musical, es decir, no había muchos managers, productores, sonidistas, roadies, público, acostumbrado a armar un espectáculo en vivo y menos a salir de giras a estadios llenos.
Eso claro que es autodidacta, pero tenía que ver con un país precario.

En nuestros tiempos existen más escuelas para estudiar música, algunas dedicadas a la música popular. En esos tiempos a parte de la Universidad de Chile, con orientación clásica, estaba el CEMP que intentaba llenar el lugar que ahora ocupa ProJazz, Uniacc, etc. ¿Cómo crees que funciona hoy el movimiento pop-rock que parece tener un nuevo empuje? ¿Piensas que se tiene vínculo a las nuevas escuelas para estudiar música?

Pasa que esos días no existía más lugar para estudiar en serio música que en la Chile y el CEMP. Uno era estatal y el otro privado, por lo que uno era más accesible, entonces algunos entraban a la Chile y otros al CEMP, pero muy pocos sabían que uno era docto y el otro más abierto. Muchos que entraron al U de Chile se dieron cuenta ahí que era una escuela docta, que prohibía la música popular.
Imagínate, si hoy no se habla sobre el perfil de las escuelas de música en los colegios, cómo sería esos días.
Hoy, hay más información, más equipos en casa de los músicos, que hasta pueden grabar y subir su música a una red en donde todos podemos disfrutarla. Nada más diferente a las condiciones de esos días.
No digo que sea más fácil, sino más oportunidades para mostrarte y salir de gira, aunque sea sólo acompañado de tu Mac o un pendrive.

Se habla que el movimiento pop-rock de los ’80, en su totalidad o algunos grupos, tuvieron financiamiento de la dictadura. ¿Qué conclusión aporta el libro en esa línea?

El libro indica que esto es una falacia, que no hubo un comando que buscara rostros musicales para la dictadura y menos los financiara. Si alguien tiene datos concretos más allá de relacionar la bebida Free, sus conciertos, el Semillero de Chile Films, Jorge Mackenna y otras cosas, que haga.

¿Tienes nuevos proyectos de libros sobre música popular o alguna producción documental?

El proyecto más inmediato y que nace de alguna manera desde este libro, es la Cumbre del Rock Chileno invita a Las Voces de los ’80, donde un capo en la producción como Juan Andrés Ossandón lidera un verdadero concierto de antología y que nadie debiera perderse, el 29 de junio en Movistar Arena.
Ahora bien, ya lo he dicho, este libro exigía un Concierto, el que se está haciendo y una película o un documental, porque te doy un dato solamente para que alguien se motive: en el mismo curso de Licenciatura en Música de la Universidad de Chile, donde estaba Jorge González, que luego sería líder de Los Prisioneros, está Robert e Igor Rodríguez, futuros vocalistas de Banda 69 y Aparato Raro, respectivamente; Carlos Fonseca, futuro manager de Los Prisioneros y Daniel Puente, voz y bajo de los Pinochet Boys. O sea, aquí hay una buena historia que contar.

David Leal Olivares
@davidlealo
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Estudiantes pierden el primer round

Entrevista como Dirigente Estudiantil 15 de agosto 2002

Difícil se ve para las autoridades llegar a acuerdo con un movimiento secundario desbordado por la anarquía organizacional, las posturas de extrema izquierda de algunos de sus dirigentes y la infiltración del lumpen en sus recientes manifestaciones.
NATALIA AGÜERO

Los estudiantes salieron a la calle la semana pasada como una estampida de elefantes para protestar por el alza de la tarifa de la locomoción colectiva. Pero de poco les sirvió, porque a partir de hoy comenzó a regir el nuevo valor de $110 para los estudiantes y $310 para los adultos.

Ellos alegan que el pasaje escolar debiera congelarse en $100 pesos hasta el año 2004, pero su valor se calcula en función precio de una serie de variables: petróleo diésel, valor de reposición del bus, mano de obra y neumáticos.

Los escolares sostienen que la tarifa no debiera considerar sólo variables económicas. Si hay mucha cesantía que no suba la micro, porque aunque suba el dólar no hay trabajo, dice David Leal, un alumno de 18 años del liceo Barros Borgoño.

Leal es también coordinador de la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios, Aces, que convocó a la movilización de dos días la semana pasada. Además de exigir el congelamiento de la tarifa y participar en la próxima licitación incorporando factores sociales al calcular el valor del pasaje, pedían información gratuita y personalizada a cada alumno sobre el SIES, y que quienes este año no entren a la universidad puedan rendir la PAA el próximo.

Pero lo que pretendía ser una protesta pacífica, según sus organizadores, terminó en dos jornadas de violentos incidentes, en que cientos de jóvenes menores de edad salieron a la calle a lanzar piedras y palos, causando pérdidas que la municipalidad de Santiago estimó en 60 millones de pesos a nivel municipal y 100 millones para el sector privado.

En medio del saqueo de tiendas, botillerías y pastelerías, una estudiante fue atropellada y una periodista sufrió lesiones. De los 314 detenidos, sólo uno permanece recluido en un recinto penitenciario. El resto, en su mayoría menores de edad, está en libertad. No son más de 30 los acusados ante los tribunales por robo, hurto, daños y lesiones.

Nosotros convocamos a una movilización pacífica, asegura Lucas Castro, vocero de la Aces. Los carabineros provocaron los incidentes de mayor violencia cuando intentaron disolver la protesta con los carros lanza agua, acusa este joven de 18 años, del liceo Darío Salas.

Y cuenta que mientras recolectaba información sobre los detenidos para agilizar los trámites en las comisarías, me agarraron entre varios carabineros, y como yo me opuse al arresto porque no estaba haciendo ningún desorden, se produjo la golpiza. Dentro del bus no cesaron los malos tratos y humillaciones. Nos llevaron detenidos a la cuarta comisaría y en la noche quedé libre.

El problema de fondo

La ausencia de un movimiento estudiantil organizado que esté a cargo de una autoridad que responda por sus actos y opere como interlocutor con el Gobierno, es el principal problema que enfrenta el alumnado. La existencia de múltiples federaciones y asambleas que agrupan a estudiantes secundarios y universitarios, hace muy difícil llegar a acuerdos entre ellos y con ellos.

Según el presidente de la FEUC, Enrique Álvarez (DC), al interior del movimiento estudiantil en general no hay ninguna voluntad para organizarse ya que existen intereses políticos de dirigentes ligados al Partido Comunista que quieren mantener el caos y la anarquía, y así generar un clima de violencia en el país. Si se abre un espacio para el diálogo, ellos dejan de existir, explica.

Álvarez afirma que los intereses políticos han desvirtuado las demandas legítimas de los estudiantes y agrega que hay dirigentes universitarios al interior de la Confech que viven en un clima de desconfianza con el Gobierno y con las propias autoridades de la universidad. No quieren lograr soluciones para la gente que representan, porque se sientan a conversar con desconfianza y así no hay posibilidades de avanzar, asegura. Y enfatiza la irresponsabilidad de los dirigentes que llaman a estas movilizaciones sabiendo perfectamente lo que va a ocurrir.

Esta última idea también la comparte el subsecretario de Educación, José Weinstein. A su juicio, si quienes realizan estas convocatorias saben que no serán capaces de controlar las consecuencias de violencia y vandalismo, debieran meditar respecto de ello.

Y agrega: Hemos hecho una apelación muy fuerte a estos dirigentes y organizaciones estudiantiles a que se hagan responsables de sus actos. La manera en que protestaron no corresponde a la forma de manifestarse en democracia.

Y es que la violencia extrema que alcanzaron las protestas de la semana pasada hizo reflexionar a todo el país. Rodrigo Bustos, presidente de la FECh, y quien se declara independiente de izquierda, explica que quienes protagonizaron los actos vandálicos son delincuentes comunes que aprovechan estas movilizaciones para robar y saquear. Sin embargo, reconoce que también hubo estudiantes secundarios que actuaron de esta manera.

Afirma que los hechos que se cometieron son graves y no tienen ninguna justificación, pero insiste en que la marcha que convocó la Aces, y que ellos apoyaron públicamente, fue pacífica.

Críticas al Gobierno

Quienes convocaron a esta movilización aseguran que lo hicieron luego de haber agotado las instancias de diálogo con las autoridades. Y recuerdan que el año pasado fue necesario un paro de dos semanas para que se diera una solución al conflicto del pase escolar.

El Gobierno rechaza esta acusación y afirma que ha habido múltiples instancias de diálogo, pero que ha faltado responsabilidad por parte de los jóvenes y de las organizaciones que dirigen.

El subsecretario Weinstein asegura que el problema es que los dirigentes estudiantiles están desconociendo compromisos que ellos mismos adquirieron con el Ejecutivo en octubre del año pasado, cuando se acordó que la tarifa escolar sería un 35% de la adulta.

Pero los estudiantes critican con duros términos el comportamiento del Ejecutivo. Los dirigentes secundarios de Aces, Lucas Castro y David Leal, acusan al Gobierno: Ha sido arrogante, porque no nos ha escuchado y no quiere acceder a nuestras peticiones.

Además, sostienen que ha mantenido una actitud represiva y de amedrentamiento, cuando se supone que vivimos en democracia.

El presidente de la FECh, Rodrigo Bustos, los respalda, considerando que en vez de entregar una solución a las demandas del alumnado, las autoridades han focalizado el tema en los hechos de violencia.

Álvarez, su par de la FEUC, critica la pasividad que ha tenido el Ejecutivo en este tema, aunque confía en que ahora la situación mejore.

Le pedimos al Gobierno que adopte una posición más activa, ya que ha tomado palco frente a las demandas estudiantiles.

Los estudiantes secundarios, no obstante, no se dan por derrotados y anuncian nuevas movilizaciones para la próxima semana, aunque esta vez más reducidas, para evitar que se desborden.

Mano dura en el Gobierno

La semana pasada, el Presidente Lagos no tuvo la misma actitud condescendiente frente a los estudiantes que en abril del año pasado, cuando aseguró que también tienen que salir los chiquillos de vez en cuando, refiriéndose a las protestas de entonces por el pase escolar.

Todos los chilenos tienen derecho a hacer valer sus puntos de vista, pero de manera civilizada y ordenada… Los temas no se resuelven arrojando piedras, aseguró en esta oportunidad. Y advirtió a los estudiantes secundarios que se les aplicará todo el rigor de la ley y llamó a los padres a hacerse responsable, de las acciones de sus hijos.

El subsecretario Weinstein insiste en que es necesario enseñar una educación cívica democrática, en la cual nuestros jóvenes y adolescentes aprendan a expresarse y a hacer valer sus opiniones con razones y no con piedras.

Según el presidente de la Asociación Metropolitana de Padres y Apoderados, Ismael Calderón, todos los sectores son responsables de lo que está pasando con los jóvenes:

Hay que hacer un mea culpa generalizado. La sociedad en su conjunto es la que ha introducido la violencia en los colegios. El tema es cómo podemos ayudar a estos jóvenes, escucharlos, darles espacios de debate y participación, capacitarlos para que puedan ejercer un liderazgo con responsabilidad y, de esta manera, encauzar el movimiento estudiantil.

A su juicio, el Gobierno, a través del ministerio de Transportes, ha sido inoperante para solucionar este problema. Pero agrega que hay responsabilidades compartidas de los padres, la escuela, los empresarios del transporte y, por supuesto, de los propios estudiantes.

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Los nuevos líderes

Entrevista en Punto Final agosto 2002

La movilización de estudiantes secundarios contra el alza del pasaje escolar y la prueba Sies coloreó de azul el centro santiaguino y lo revolvió todo. Miles de adolescentes uniformados desbordaron las calles, superando numéricamente las protestas universitarias de este año. Mientras los grandes medios de comunicación se empecinaron en mostrar actos de violencia protagonizados por pequeños grupos, PF se interesó por conocer lo que hay detrás de la revuelta, quiénes son los dirigentes estudiantiles, sus historias y aspiraciones, sus motivaciones, inquietudes políticas y visiones del país en el que les tocó crecer. Conversó con representantes de movimientos, centros de alumnos y colectivos, como también con dirigentes universitarios que contribuyeron a conformar una radiografía de esta nueva generación.

Es indudable que el fracasado proyecto de construcción socialista en Chile, el golpe de Estado y la dictadura militar son referentes importantes, pero los dirigentes estudiantiles de hoy no están marcados por esas experiencias que no vivieron. A lo más, conocieron algunas de sus consecuencias. Son “de Izquierda” a su manera, en un espectro político todavía muy atomizado, que se define más por la búsqueda de caminos que por certezas. Lo que sí tienen muy claro es su opción por cambiar las cosas, no sólo porque lo sienten necesario, sino también posible. Y lo hacen con entusiasmo, espontaneidad y muchas dudas, pero decididos a abrirse paso a espacios más amplios de participación. De partida, aseguran que las movilizaciones continuarán en un proceso de lucha por la recuperación de la educación pública.
Aunque la mayoría de los entrevistados son presidentes de centros de alumnos y miembros de colectivos estudiantiles dicen que son más participantes que dirigentes, que la forma de organización depende de las necesidades del momento, que pese a existir dos grandes bloques que agrupan a los estudiantes secundarios -la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (Aces) y el Frente Amplio Secundario por la Defensa de la Educación Pública (Fasep)-, no hay antagonismo entre ellos, y que tienen todo el derecho a ejercer su ciudadanía.
Uno de los rostros más identificables es el de Lucas Castro, vocero de la Aces, quien comenzó a participar en la lucha estudiantil motivado por su hermana mayor, dirigenta del movimiento estudiantil en años anteriores. Igual que muchos de sus compañeros, a fines del 2000 participó en la creación de un colectivo que publicó un boletín llamado ‘Pensamiento Activo’. Así llegó al centro de alumnos del Liceo Darío Salas. En el contexto político histórico, Lucas valoriza el pensamiento mirista, pero en forma crítica. Afirma que “pese a que me identifico con la idea de la fuerza social y me nutre mucho, eso no se traduce en una militancia. ¿Dónde militar? Hasta ahora no hay ninguna fuerza representativa, lo que quizás se deba a los muchos errores que ha tenido la Izquierda para interpretar la realidad”.
Leonardo Candia es uno de los máximos representantes del Fasep. Estudia en el Instituto Nacional y, como joven comunista, es la voz disidente en un centro de alumnos dirigido por la UDI y apoyado por la Concertación. Su familia es de Izquierda. “Mi mamá es del gremio de la salud y peleó contra la dictadura en la Confenats. Yo empecé a participar ayudando en los festivales Víctor Jara, donde tocaba en un grupo de música andina”. Leonardo contribuyó a formar el Fasep, entre otras cosas porque cree que deben surgir nuevas caras. “Es importante una renovación de personas que se perfilen hacia cambios estructurales del sistema”, señala. Y para eso, “es necesario refundar un movimiento estudiantil, con una fuerza capaz de entrar en disputas de igual a igual con los empresarios que mandan en el país”.

“SOMOS LA DIVERSIDAD”

Isabel González, de 16 años, preside el centro de alumnos del Liceo Nº1 de Niñas, vive en la comuna de La Florida y se siente cercana al Fasep. Sus motivaciones iniciales fueron promover obras de teatro, exposiciones, encuentros musicales y otras actividades en las cuales participaran las estudiantes a través de su creatividad. Fue una forma de oponerse a las fiestas por las que anteriormente eran conocidas la niñas de su liceo.
¿Tienes alguna motivación familiar para participar en la organización estudiantil?
“No, mis papás son profesores y socialistas desilusionados. Cuando chica no iba a marchas ni me dijeron qué se debía hacer en política y qué no. Me fui haciendo sola mis propias ideas. Y si de un día para otro digo ‘voy a ser DC’, mis papás me van a decir ¡bien por ti, piensa lo que te parezca mejor!”.
Pese a eso, te defines como de Izquierda. ¿Qué significa ser de Izquierda?
“Es estar con el pueblo y tratar de mostrarle a la gente que tiene que pelear por sus derechos. Que se debe hacer de buena forma, con las cosas claras y sabiendo manejar la situación, porque no es lo mismo que antes”.
¿Antes de qué?
“En los 70 la gente se atrevía a salir a las calles a protestar y los sindicatos tenían mucha fuerza. Ahora, eso se perdió. La gente no es tan política, o no se atreve a inscribirse en un partido porque se decepcionó. Las ganas de militar ya no existen. La sociedad chilena es conformista, no pelea por lo que cree justo. Se vive la monotonía. En cambio, los jóvenes somos la diversidad”.
¿Tienes algún recuerdo de tiempos de dictadura?
“Yo nací en 1986. No me acuerdo de nada de la dictadura. Mis viejos cuentan lo que pasó en el golpe, pero yo no hablo mucho de ese tema, porque no lo viví”.
¿Cuáles son tus referentes históricos cuando piensas en el movimiento estudiantil?
“Tengo un tío que fue presidente de la Feusach, era comunista y me imagino ser como él”.
¿Qué relación tienes con las orgánicas políticas que existen entre los estudiantes?
“No estoy inscrita y no milito en ningún partido, pero en el Fasep tengo muchas amigas de la ‘Jota’ y hartos amigos anarcos. Todos tienen ideales, quieren cambiar el mundo, y para eso tienen su política y su forma de pensar en contra del sistema. El Liceo Nº1 no es muy político. Aunque no estoy en la Aces, he ido a reuniones. Allí no hay estudiantes comunistas y sí anarcos, socialistas y gente de colectivos. Cuando surgen temas políticos, todos opinamos y no nos sulfuramos al discutir. Los jóvenes tienen ideas políticas, pero no las expresan siempre, sólo cuando se da la oportunidad. Quizás por eso no somos una generación muy política. Solamente ingresan a una organización cuando lo consideran adecuado, no tienen la obsesión de ser políticos para cambiar la política. Varios dirigentes -incluyéndome- no nos vemos como políticos en el futuro y preferiríamos trabajar en cosas más chicas, como los sindicatos. No me gustaría ser diputada, senadora o alcalde. Me basta con el colegio. Conozco un colectivo del Instituto Nacional formado por socialistas, pero no se sienten del Partido Socialista. Tienen los mismos ideales, pero encuentran que no es correcta la forma en que el partido los ha manejado. Pienso lo mismo que ellos. Hay mucha gente que no se siente identificada con los partidos, pero por ahora no se han juntado para tratar de construir algo”.
¿En tu opinión, este reventón estudiantil va a durar poco o mucho?
“Por ahora seguirán habiendo dos grupos de secundarios, pero no divididos como muestra la televisión. A la hora de hacer una movilización, estaremos siempre juntos. El Fasep y la Aces no nos tiramos basura por la tele”.

RESTRICCIONES Y CARENCIAS

David Leal fue elegido en noviembre del año pasado presidente del Liceo Barros Borgoño, en cuyas asambleas participan mil 700 estudiantes. Está en cuarto medio, participa en la Aces. Sus motivaciones principales son trabajar en un sistema de asambleas y tener una participación organizativa. La directiva ha reaccionado contra restricciones de la dirección del liceo. “El año pasado hicimos paros, porque nos obligaban a cortarnos el pelo. Después de eso se revisó el reglamento y se reconsideró el límite del cabello”, asevera. Además, afirma que “por ser un colegio fiscal, los baños son malos, la biblioteca tiene pocos materiales, y si un profe no viene durante un mes por estar enfermo, no tenemos clases porque no hay reemplazos. En fin, el problema de fondo es la educación que nos están entregando. Lo único que ha estado haciendo el Estado es desligarse de su papel en la educación. Mariana Aylwin declara que no tiene nada que ver con el Sies y tampoco con los 10 pesos, pero igual es ministra de Educación”.
Respecto de su interés por participar en la organización estudiantil, David dice que desde séptimo “veía un montón de problemas y nadie hacía nada por cambiarlos. Por eso, organizamos un colectivo y empezamos a agitar problemas y a solucionarlos. Era sólo un grupo, que después organizó una lista para la elección. Pero las autoridades del liceo dejaron a algunos en forma condicional. Y yo, que no estaba en esa lista, decidí participar y salí elegido. Mi interés no era ser presidente, sino motivar el debate por medio de asambleas y que los estudiantes aprendieran a movilizarse. Puede que el centro de alumnos no sea muy bueno, pero los estudiantes ya tienen capacidad para organizarse y pelear por sus derechos”.
David describe a sus padres como “los típicos viejos de la alegría, es decir, llegaron los 90 y para ellos cualquier tipo de represión terminó. A mí, la conversación con amigos y uno que otro libro me ayudaron a tener más argumentos y a cuestionarme la realidad”. No tiene militancia política, pero se define como una persona de Izquierda.
¿Qué tipo de Izquierda?
“¿Acaso hay subespecies? No soy ni hippie ni partidista. No soy un intelectual y tampoco voluntarista. Soy de Izquierda, simplemente”.
¿Qué figuras chilenas o latinoamericanas rescatas?
“Desde chico tenía simpatía por Allende. Después conocí al Che, a Fidel y Marx”.
¿Y alguna orgánica política?
“Hasta ahora, con lo poco que conozco, no rescato ninguna. A Miguel Enríquez le critico no haber defendido más al gobierno de Allende. Y no lo hizo, porque el MIR decía que Allende era un reformista. Eso estuvo mal, independiente de si yo crea que Allende fue o no reformista”.
¿Se está reorganizando el movimiento estudiantil?
“No sé si hablar de movimiento, porque eso no se define por la cantidad de personas que salen a la calle. Lo que veo en el colegio y en el Aces es un mayor interés por discutir. ¡En una de esas estamos reconstruyendo el movimiento estudiantil, pero para mí en este momento no hay movimiento! Tampoco creo tener la fórmula mágica para decir lo que hay que hacer, ¡aunque me gustaría tenerla! Lo que pienso es que los estudiantes deben ser críticos y organizarse en la forma más correcta, que siempre dependerá de cada momento. No por ser ultranarquistas o marxistas tendrán que seguir las líneas organizativas típicas de esas corrientes. Que elijan y sepan elegir”.

PROHIBIDO PROHIBIR

Paula Vidangossy cursa tercero medio, es delegada del Liceo Carmela Carvajal en la Aces y coordinadora de esta última organización. Trabajó en la Feses hace cuatro años e, igual que David, denuncia que hay mucha represión en su colegio. “El 90% de los profesores y la dirección son de derecha y no permiten una ideología distinta -denuncia-. Están prohibidos los boletines, y también determinados actos. Yo hice una tocata con mi grupo punk, y no nos dejaron repetirla, porque se la dedicamos a los prisioneros políticos. Hace dos años teníamos como compañera a Manuela Guerrero, hija de Manuel Guerrero, que fue degollado. Cuando el centro de alumnos conmemoró el día de la muerte de su papá y colocó un afiche diciendo que también se recordaba a los detenidos desaparecidos, la directora rompió el afiche y mandó a llamar a Manuela para decirle que se olvidara de su pasado, que ahora tenía que preocuparse del futuro”.
¿Tienes algún familiar víctima de violencia política?
“Mi familia es socialista, varios parientes estuvieron presos y tengo una tía que vivió en Cuba. Mi abuelo fue presidente de la Fech en sus tiempos. Yo soy de Izquierda, y creo en la anarquía. Eso sí, no pienso que se pueda implantar un sistema anarquista, lo que trato de hacer es que las cosas sean más igualitarias y comunistas”.
¿Cuáles son los temas de fondo de los reclamos estudiantiles?
“Los 10 pesos son un problema de coyuntura que tiene un proceso de mucho más atrás. Por ejemplo, hay un polinomio de factores de mercado que influyen en el valor del pasaje, entre los cuales está el petróleo. Y quienes controlan el petróleo y la tecnología son los gringos. Por lo tanto, el alza del petróleo y de los pasajes tiene que ver con determinaciones que vienen de muy arriba, lo que a la vez nos demuestra que el gobierno no tiene ningún peso en las decisiones que se están tomando en el país. Mandan los empresarios y los capitalistas”.
¿Cuál es, a tu juicio, el perfil de los dirigentes estudiantiles que están actuando en estos momentos?
“La gente que está en las movilizaciones son generalmente de Izquierda, con ideas de fondo. Quienes están en la Concertación y en la derecha están negociando con el gobierno”.
¿Qué personajes históricos de la política chilena son importantes para ti?
“Miguel Enríquez y los que han estado en las calles, como Daniel Menco. Todos los asesinados políticos y los detenidos desaparecidos. No rescatamos a gente de ningún partido en especial, ni a nadie que haya tratado de surgir por medio de una coyuntura. Personalmente, valoro mucho lo que se hizo en los años 80, el MIR, el Frente Patriótico Manuel Rodríguez, el Movimiento Lautaro y los grupos subversivos de las villas. Aunque también critico que fueron organizaciones burocráticas y militarizadas”.
Jaime Torres estudia tercero medio, es secretario del centro de alumnos del Liceo San Francisco, de la comuna de San Ramón, y encargado estudiantil de la ‘Jota’ en la zona sur. Tiene un tío exiliado en España y una prima en Montevideo. Participa en la lucha estudiantil “para pelear por nuestros derechos”. Primero fue presidente de curso, en segundo medio, y después postuló al centro de alumnos. Su colegio, subvencionado particular, es católico y “la mayoría de los estudiantes no tiene interés en salir a luchar por lo que está pasando”. Dos problemas graves que enfrentan son el aumento sustantivo de las cuotas mensuales cada año y la falta de raciones alimenticias. “En primero medio se pagaban 8 mil pesos al mes, en segundo 9 mil y en tercero 10 mil. Hay mucha pobreza en el alumnado que viene de La Pintana, San Ramón, La Granja y Maipú”, señala.
Cristián Alvarado también es alumno de tercero medio y vicepresidente del centro de alumnos del Liceo B-79, que tiene un largo nombre: Liceo Politécnico B-79 Capitán de Corbeta Infante de Marina Pedro González Pacheco. Alberga a más de mil 500 estudiantes y se ubica en la comuna de Quinta Normal.
“Estamos en un liceo municipalizado, porque nuestras familias no tienen recursos. No tenemos futuro, y menos aún podemos darnos el lujo de andar a la deriva copiando cosas a otros países, como la prueba Sies”. Y agrega, con convicción: “Nosotros somos los que vamos a llevar el país para arriba”

LUIS KLENER HERNANDEZ

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