[ENTREVISTA] @GiorgioJackson “Hasta ahora, financio la campaña con un crédito de consumo…”.

Entrevista a Giorgio Jackson mayo 2013

Giorgio Jackson, es un candidato que aparece mucho en la prensa, pero no tiene un lugar seguro en la papeleta de final de año. Las elecciones están a la vuelta de la esquina y le queda la difícil misión de hacer dos campañas: juntar las firmas para inscribir su candidatura y la elección para ganar con las reglas del sistema binominal. Tuvimos la oportunidad de preguntarle sobre algunos temas, nuestro interés era comprender su visión más allá de la contingencia, entender las ideas tras un joven con posibilidades de ser Diputado. A continuación les presentamos la entrevista.
¿Cuál es la función de un Diputado en la actualidad? ¿Cuál debería ser en una nueva Constitución?
Hoy un diputado tiene el rol de representar, fiscalizar y co-legislar. El problema está en que con el Sistema Binominal no representa mucho y con el régimen presidencialista y las bi-cameralidad de nuestro Congreso, tampoco puede ejercer la misma influencia al co-legislar. Esos 2 ámbitos yo esperaría que mejoraran en una nueva Constitución.
¿Cuáles deben ser los puntos a cambiar en la Constitución?
Creo que lo principal es dotar de una Consitución que no le ponga candados a la deliberación colectiva, o sea eliminar el sistema binominal, los quórums supramayoritarios y las competencias del Tribunal Constitucional para preservar las ideas vertidas cuando se escribió la Constitución.
Luego de eso, creo que la deliberación colectiva nos dará la respuesta, pero en lo personal, esperaría que rediscutiéramos el rol subsidiario del Estado y me gustaría que definiéramos uno activo y garante. En cuanto al funcionamiento de la democracia, desde Revolución Democrática hemos planteado transitar de una democracia liberal representativa a una democracia participativa.
¿Existen presiones para bajar tu campaña?
Han existido presiones desde el comienzo para que nos cambiemos de distrito, para que aceptemos ciegamente la nominación de un presidenciable antes de conocer su programa, pero no, no han existido presiones para bajarnos, a diferencia de lo que les pasó a Carlos Zanzi en Providencia y a Francisco Letelier en Talca.
¿Creen que tienen posibilidades de ganar? ¿Por qué?
Creemos que -a pesar de que se vea complicado- es muy posible ganar, ya que la ciudadanía ya no responde a los lineamientos de los partidos y ve en los idearios que en conjunto levantamos desde el movimiento estudiantil y los movimientos sociales, una hoja de ruta -con matices y diversidad por supuesto- de lo que debería ser el Chile de los próximos 20 – 30 años.
Muchas veces los candidatos a Diputado hacen campaña prometiendo cosas que son parte de las funciones de un alcalde ¿Cómo asumen ese desafío? ¿Deben marcar una diferencia con los partidos tradicionales desde la campaña?
Precisamente nos pusimos el desafío de que la campaña también sirviera como herramienta de formación ciudadana o educación cívica, ya que son muchos quienes -a través de prácticas clientelares y ofertones- promueven la desinformación. Hay que informar correctamente cuáles son nuestras atribuciones y pedirle a las vecinas y vecinos de Santiago que nos fiscalicen si salimos electos.
¿Cómo financian la campaña?
Hasta ahora, con un crédito de consumo que solicité y con ayudas familiares y de personas muy cercanas, pero el gasto ha sido muy bajo aún. Para el proceso que viene hemos tomado la decisión de generar una política de financiamiento muy estricta y transparente. No aceptaremos donaciones de personas jurídicas (empresas o partidos), sino sólo de personas naturales que deseen hacer pública su donación. La idea es que, en vez de acudir a alguien que nos done mucha plata, recuramos a mucha gente que nos pueda donar montos razonables y así ir sumando grano a grano.

David Leal Olivares

@davidlealo

Artículo Original

 

DECISIÓN Y DESERCIÓN

Columna vitrinaacademica junio 2012

Regularmente cuando les pregunto a mis estudiantes “¿Ustedes crees que son inmortales” la respuesta más común es “No”, siempre y cuando contesten hablando en serio. Pero un pequeño análisis nos comprueba todo lo contrario…
La mayoría de los muchachos, incluso los de tercer o cuarto año medio, aseguran que el día de mañana seguirán vivos, por lo tanto a su entender, tienen una cantidad no determinada de oportunidades para corregir los errores. Esa suma infinita de posibilidades de mejorar marca la concepción de inmortalidad de nuestra juventud.
Según cifras presentadas por el Mineduc, casi el 40% de los estudiantes que ingresan en algún momento a la educación superior nunca llegan a titularse. La razón es porque los jóvenes en nuestro país se demoran en promedio dos años más en terminar una carrera, en comparación con naciones similares. Las preguntas nacen de inmediato ¿La deserción en la educación está solamente asociada al costo y duración de la carrera? ¿En este problema no tendrá responsabilidad la orientación vocacional que reciben los jóvenes?
Regularmente cuando nos hablan sobre la vocación, la orientación al estudiante es deformada por las presiones, tanto familiares como institucionales, de cursar tal o cual carrera. La razón está ligada a otro vicio de la educación. En nuestro tiempo se confunde la necesidad de medir con los fines del proceso formativo. En muchos casos el instrumento se convierte en la política, el plan y el programa. En el caso de la orientación la situación no es muy diferente. Los test vocacionales, muy útiles, nos permiten escoger las carreras o líneas de trabajo a seguir después del colegio, pero no significan que el resultado aparecido deba ser mi futuro laboral. Además se administra un fenómeno complejo y dinámico dentro de los límites de la oferta educativa existente. En ocasiones los estudiantes tienden a identificar su vocación con una carrera, sin necesariamente saber las funciones que
desempeña el egresado del programa a cursar.
La vocación no es un título específico entregado por una universidad, sino las cosas que nos gustan, donde nos sentimos más cómodos y útiles. Por eso muchos jóvenes que no ingresan en la primera opción de sus pretensiones, encuentran en la carrera alternativa una satisfacción profesional. Por ejemplo, si me gusta la biología y ayudar a las personas, dicha labor la puedo realizar siendo médico, pero también en otras funciones dentro de un hospital o incluso fuera de un centro de salud, como es el caso de la docencia o la investigación en el área.
Una correcta elección puede permitirnos ser más asertivos a la hora de postular y elegir. Muchos tienen un trayecto más largo por la universidad al ingresar en carreras fuera de su perfil vocacional. Existen casos de tres o cuatro ingresos distintos antes de encontrar el programa correcto. Incluso los bachilleratos que deberían ser para los indecisos, son realmente plataformas para los convencidos que no obtuvieron el puntaje necesario para el ingreso directo.
Todos podemos dudar o equivocarnos, pero una reflexión seria de nuestras aptitudes e intereses puede facilitar nuestro proceso formativo y reducir la cantidad de años invertidos para este fin. La deserción está directamente vinculada a los elementos para tomar una buena decisión. Como no somos inmortales, necesitamos elegir asumiendo la responsabilidad de crecer y cumplir nuestras metas en plazos definidos. Terminar nuestras carreras en el menor tiempo posible está directamente relacionado con el oportuno descubrimiento de nuestra vocación. Un análisis de tus gustos y aptitudes te permitirá reducir el peligro de desertar del proceso educativo.

Artículo Original (Formato Revista)

Artículo Original (Formato Web)