Dos primeros números del periódico “El Hijo del Pueblo”

Estas son las notas del material para investigación sobre la idea de ausencia y democracia.

Fecha: 29 diciembre 2012; Biblioteca Nacional, Santiago.

Rollo: Democracia, La; Santiago; 1888-1893; PCH 233; no sale mic.

Foto: IMG00296-20121229-1113.jpg
En “El hijo del pueblo; organo obrero (SIC)” de “Santiago, Enero 4 de 1886” parte con una carta al redactor de “El Mercurio”. Es un diario que en su primera página no existe ni imágenes ni publicidad. Pero si tiene una tarifa para avisos. Se imprimía en “Santo Domingo, N• 68 D”; su publicación era de jueves y domingo (bisemanal, dice en el texto). Parte diciendo (Leer todo con SIC):
“Hai ciertos fenómenos en la naturaleza que la intelijencia se ofusca, al querer definir su propiedad, mucho mas cuando están artísticamente espuestos a confundirse con las apariencias, que por lo jenerar distan mucho de la realidad. Cuando el artificio llega a su perfeccion las cosas pueden confundirse con lo natural i espontáneo del ser; mas no sucede lo mismo, con los que no conocemos, sino aquello que presenta ante nuestros propios ojos i que veimos arrastrarse dia a dia por mezquinas, pasiones hasta llegar a sacrificar lo mas grande del hombre, que es su criterio i su honradez. En la escena política veimos repetirse a cada momento estas evoluciones de sainete i de comparsas, que, autores desvergonzados i de mala lei tienen las pretensiones de darle la forma de un gran drama, cuyos autores muchas veces son los mismos comparsas o cuyos comparse son los mismos autores.
“Esperamos de la amabilidad del señor redactor de El Mercurio que no nos hará inculpaciones por la descortesía de no haberle contestado incontinenti; pero esto tiene su justificacion, por cuanto tenemos que arrebatar a nuestras pesadas tareas algunas horas que significan unos panes de ménos en nuestra rústica mesa; porque esto de no tener un diario en que escribir i no tener quien le paque porque escriba, es un problema un poco difícil. No queremos dejar pasar en silencio un asunto que juzgamos de gravedad; puesto que ya no es la primera vez que se ocupa de saherirnos. No se trata de un inculto unipersonal; se ofende a una agrupación compuesta de hombres de trabajo cuya seriedad i honradez jamas ha sido puesta en duda por la jente de honor, i que solo el señor redactor de El Mercurio ha tenido la galanteria de llamarnos incapaces de redactar un manifiesto, i atribuirnos el triste papel de venales.
“El señor Blanco Cuartin, con esa fina i delicada cultura que tanto le distingue, ha dicho en otras ocasiones que los que apoyarian las bases de la convencion del 17 serian aquellos obreros que les sudaban mas los piés que la frente. ¿Por qué tan poco respeto tiene el defensor de la causa del pueblo, señor Blanco Cuartin por la clase trabajadora i menesterosa? ¿No cree el redactor de El Mercurio que tambien esos hombres tienen el derecho de tomar parte en la designacion de la persona que ha de rejir los destinos de la nacion? El peor defecto de un sabio es que afije al señor Blanco Cuartin i es el de desconocer las facultades intelectuales a otros seres que están en pleno uso de todos sus sentidos; no carece de fundamento el señor redactor de El Mercurio al referirse al sudor de los piés que el cuotidiano rose del corrion de la hojota con el aspero i grueso cútis de la pata del obrero hace sudar mas los piés que la frente; es evidente que cuando trabajan todos los nervios, ha de haber una parte del cuerpo o de los nervios donde converje mas la ajitacion; pero no nos podrá negar que ese hombre tiene en medio de su triste condicion un algo grande que los hombres honrados i sensatos miran siempre con respeto: que es su honor, independencia i buen criterio, ¿Acaso cree el señor redactor de El Mercurio que solo por la circunstancia de dirijir un diario o redactar las columnas editoriales, podria llegar hasta mirar por sobre el hombro a los hijos del trabajo? No olvide el adajio que dice: no por que me veas vestido de lana me tomes por carnero.
“El obrero, en los infortunios de la vida o en la miseria estrema, por dificil que sea la situacion por que cruza, jamas se convierte en pordiosero público poniendo de por medio la desgracia fortuita que lo aflije.
“No nos estraña que hoi despues del insulto de ayer nos niegue el señor Blanco Cuartin la capacidad para redactar un manifiesto que, en verdad no hace sino observar en conjunto la política juzgándola con la fria calma que lo hace el que no medra con ella, i que tiene el derecho de libertad para emitir su openion i sostenerla con la misma energia que el sabio. Estrañará por cierto el estilo de la espresion el señor redactor de El Mercurio, por que no es el que emplean los sizañeros que pregonan fantásticas i adornadas frases para engañar a los incautos e ilusos que se dejan seducir con torres de arena formadas por el viento i que el mismo viento las disuelve.
“Los grandes jénios tienen una gran mision, i es la de ilustrar a los pueblos en la verdad; ¿podrá el señor Blanco Cuartin alguna vez esperimentar esta satisfacción? Nó! No solo hace negarle al pueblo su capacidad, sino que lo califica de venal. No, señor redactor de El Mercurio; no califique los actos ajenos por los suyos: esto de que nos mida Ud. con su propia vara, no es justo.
“Pero el señor Blanco Cuartin posee todas las añejas costumbres de un pasado i el egoismo del que no obra por si propio sino que tiene que estar sujeto a voluntad del que lo paga, o mejor dicho, tantas palabras tantos escudos; i ha creido lo mismo de los obreros que están hablando por boca ajena; nó, esto no es posible, mucho ménos cuando se insulta a una agrupacion de hombres que tienen dignidad. Cuando asistimos al coliseo a alguna representacion, nos fastidia el conzueta, i creimos que el actor bien podria hacerlo sin necesidad de que le estén dando la palabra.
“El señor blanco Ciartin se ha equivocado i nos confunde talvez con sus antiguos conpinches o camaradas de allá en aquellos famosos tiempos en que pensaba en las delicias de la vida eterna; los obreros de hoy han dejado de ser ilusos, i ya no vive soñando cuando está a la vista la bella realidad: el pueblo se ha de salvar por el pueblo mismo, porque lo demas ya lo hemos palpado.”

El texto sigue, como primera conclusión las cosas no han cambiado. Al parecer los dichos de Blanco son una imagen o ironía no entendida.
El editor o representate legal de este periodico es Nicolas Ugalde. Que también firma la columna con las iniciales “N. U.”.
Luego en el texto no digitalizado habla de la fuente experiencial de conocimiento de El Pueblo.
En Foto: IMG00297-20121229-1240.jpg se puede ver la última página con avisos (uno con foto).
El discurso democrático tiene varios elementos interesantes de analizar. Partamos por la introducción de caracter filosófico y la clara orientación más liberal (no estoy seguro si es liberal, pero dice con claridad que no es conservador. Habla de los radicales como otro sector, que seguramente no tiene ligazón con el PRSD de nuestra actualidad, creo que ese partido nació el siglo XX, al igual que el partido Comunista, el 2012 celebraron los 100 años, así que no hay problemas en la cuenta). Aunque este es el primer año del periódico, creo que este no es su primer número, al menos que cuando habla de que los habían criticado antes se refiera a la persona de Nicolás Ugalde y no del diario, por lo menos sentí que defendía al diario.
Hay muchos elementos que buscar acá. Otra nota es que la confección del diario es en algo similar a La Época de Santiago, por la crónica y publicidad, pero em este número no encontré ni secciones literarias ni actas del congreso, como principales diferencias.
No olvidar buscar donde se imprimía La Época, acá dejan claro la dirección: Santo Domingo, 68 D.

En el segundo número de este rollo (Santiago, Enero 7 de 1886) parte con un artículo titulado “LA REVOLUCION EN CIERNE” y parte hablando de agitación política (SIC: ajitacion). Frente a unos dichos “belingerantes” pronunciados en el congreso y tras hablar de las enseñanzas sacadas el 20 de abril en Loncomilla, que en el congreso no olviden que “somos los mismos del 51 y 59” dice:
“Los obreros de hoy, abnegados hijos del trabajo, no tienen mas armas de combate en las luchas cívicas de su patria que el ejercicio libre e independiente de sus deberes de ciudadanos, cediendo sus sufrajios (SIC) a los hombres que se interesan por su causa, i que propendan a su propio progreso; ien las luchas de la paz, maneja las armas del trabajo en el taller, no para herir ni materialmente asesinar i derramar sangre como en los campos de batalla, sino para destruir, para asesinar la tosquedad de las materias primas i convertirlas en lujosos objetos de artes i en hermosas manufacturas, que se esparraman por los campos de batalla del progreso i de la civilizacion.
“En Chile no puede haber revoluciones, porque en el espíritu público del pueblo se ha arraigado profundamente el órden i el respeto mutuo; i los que en tal cosa sueñan o deliran, no manifiestan sino que son cerebros débiles i enfermisos de ambiciosos vulgares; i los que tal temen por el estado mismo de la situacion actual, dan a conocer poca cordura i buen sentido.”

Nuevamente parece que estuviera leyendo algo muy actual. Es interesante que la idea de movimiento popular revolucionario se vea como algo imposible (incluso seguro simplemente no se ve). Esa idea puede servir para el tema de la ausencia: puede existir lo que falta que antes se tenía o simplemente lo que nunca se tuvo.
Volviendo al tema de los activistas revolucionarios, llama la atención también como se habla del tema poco después de la Guerra del Pacífico (incluso creo que en esta fecha todavía no concluia) y poco antes de la Guerra Civil de 1891. Incluso dice “Si hubieran cabecillas revolucionarios en nuestro pais i que no estubiera justificada tal causa por una completa desorganizacion social i por la tiranía en el sentido lato de su espresion, no cabe duda, que infaliblemente esos hombres tendrían que correr la suerte, sí, la suerte de los Gutierrezde, los García Moreno i otros.” (SIC)

Se muestra una idea: la democracia no es suficiente, por lo menos eso parece a primera lectura.

Una reflexión por el tema de la publicidad y la prensa. Antes que permitían los avisos para financial el periódico que existía con el fin de comunicar la verdad o generar tendencia. Pero ahora existen periódicos y revistas que los contenidos son una excusa para vender publicidad y generar un negocio más lucrativo que la verdad. Me quedó buena esa reflexión!

Este diario, como típico periódico que oposición, es casi pura opinión.
En el artículo “ASALTO FRUSTRADO” da a entender que el número anterior es el primero del periódico.
Este periódico se asemeja más a un blog que los diarios actuales, tal vez la blogósfera sea una vuelta al origen.

Muchas cosas para investigar mientras sigo buscando en el periódico.

Muestra la publicidad de finales del siglo XIX

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David Leal Olivares
@davidlealo /admin@davidleal.cl
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